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Esencia del nacionalismo venezolano

Por Nelson Ramírez (@NelsonRZ33) de @OrdenVenezuela

El nacionalismo venezolano es activo y consciente; es sujeto vivo, razón y fin absoluto en sí mismo. Su firmeza está determinada por el surgimiento de una Idea; producto de la historia orgánica que forjó no solamente nuestro gentilicio, sino también el arquetipo social que hoy nos hace auténticos – causa y razón de nuestra existencia.

Su trascendencia reside en la búsqueda incansable de la unificación ciudadana en torno a un objetivo sublime y absoluto: Venezuela y su mejor destino. Él se distancia diametralmente de las doctrinas y corrientes políticas que han llevado al país a su ruina y decadencia con la práctica del clientelismo, la exacerbación de la simpatía para ocultar la verdad, entre otras. Vale decir que, mediante estas prácticas, la mentira, el engaño, los vicios, las trampas, la corrupción y el delinquir se exaltaron, al punto de ser emulados como patrón de conducta digno de seguir y como estilo de vida típico de nuestra cultura.

El accionar de nuestro nacionalismo está sustentado en asumir la realidad como se presenta y en una máxima de incalculable valor para combatir de manera efectiva lo nocivo del populismo: mantener la coherencia entre las acciones, el discurso y el pensamiento; en otras palabras, actuar conforme a convicciones: la expresión más perfeccionada de lealtad al Ideal y de respeto al ciudadano.

Este nacionalismo es sujeto vivo, en virtud de la generación de un nuevo paradigma en el cual la consciencia de los ciudadanos y su accionar descansan en atributos cívicos como el mérito, el trabajo, la honestidad, el compromiso, el sentido del deber, la responsabilidad, la educación, los buenos modales y el respeto.

Su pensamiento es auténtico, afirmativo y propositivo, y su motor es el Ideal del Bien Nacional, que consiste en:

  1. El gran concilio nacional, el cual radica en la identificación y el reconocimiento de todas las partes activas -ciudadanos- del cuerpo social llamado VENEZUELA. En el desenvolvimiento de sus interacciones esas partes ocupan y desempeñan sus roles armónicamente, para el desarrollo, realización y satisfacción individual y nacional.
  2. La diferenciación frente a todo enfoque doctrinario caduco, ya que lo nuestro se sustenta en:
    • Nuestro acervo histórico, en el que se aborda la organicidad de nuestro pasado; es decir, una mira completa e integral de nuestros referentes, sin aislamiento de períodos o enfrentamiento entre ellos.
    • Nuestra posición geográfica y la totalidad de nuestros recursos naturales, que nos ofrecen las oportunidades más increíbles para el desarrollo en todas sus manifestaciones. Y es que es posible alcanzar una potencia de tal magnitud, que sólo dependamos de nosotros mismos; haciendo que las relaciones con los demás países se establezcan en el marco del respeto y la cooperación, pero siempre conservando y defendiendo nuestro Interés Nacional.
    • El talento, la inteligencia y la creatividad como elementos característicos, que definen las bondades del ser venezolano.
  3. La educación como medio para conquistar y preservar el privilegio de la libertad. Aquí resalta una clara y definida conciencia nacional, con los valores principales del cambio paradigmático, arriba expuesto, siendo el punto cardinal en cada ciudadano venezolano.
  4. El rescate de nuestros símbolos de unidad nacional -Símbolos Patrios-, así como el de las figuras de nuestros Padres Fundadores; lenguajes secuestrados, manoseados y vilmente utilizados por quienes se han servido de la Nación para saciar sus apetitos personales y de camarilla.
  5. Un pleno conocimiento de nuestra geografía como base fundamental para la defensa de la integridad territorial y para el resguardo de nuestra soberanía, la cual lleva implícita una carga histórica de gran envergadura.

La esencia del nacionalismo venezolano plantea una nueva concepción de la Política, que se basa en la voluntad, la fe en la nobleza de este pensar, la búsqueda de la trascendencia que forje el destino del país… Prosperidad, realización y satisfacción son asumidos aquí como principios que superan toda barrera material impuesta por aquellos vividores de la “política”, que han sometido a las almas de los ciudadanos a la resignación, decadencia y migaja.

Esta esencia, como fin absoluto, levanta el ánimo, la confianza y la esperanza de toda Venezuela por lo que fuimos y por lo que podemos proponernos llegar a ser; siendo esto posible con el Ideal del Bien Nacional como motor unificador, que incentive un cambio de pensamiento y un verdadero cambio de actitud, garantizando un rumbo de desarrollo como nación.

VENEZUELA quiere ORDEN

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