Saltear al contenido principal
Redes sociales

La Junta Patriótica Estudiantil y Popular JPEP a los Médicos venezolanos

Celebramos con gran regocijo el Día del Médico, profesión ésta que es una de las profesiones en donde la generosidad y la vocación de servicio son requisitos indispensables para ejercerla. Por tal motivo, la Junta  Patriótica  Estudiantil y Popular siente legítimo orgullo por esos hombres y mujeres que han dedicado su tiempo, sus energías, su capacidad y sus virtudes para salvaguardar uno de los bienes más preciados del ser humano que es la salud.

Muchas felicidades a todos los médicos en su día y nuestro agradecimiento por ese interés a toda prueba de preservar la salud y de aliviar el sufrimiento de los demás, por llevar en su corazón la profesión más humanitaria, y por tener la paciencia necesaria y asumir con responsabilidad, la tarea de salvar y sanar vidas.

Los estudiantes y una gran mayoría de la sociedad civil venció el miedo y tomó las calles en toda Venezuela, y aun, pese a las decenas de muertos, perseguidos, encarcelados y heridos, el pueblo venezolano no está dispuesto a dejarse atropellar en sus derechos La violencia oficial se desató en medio de una parafernalia bestial.

La Junta Patriótica Estudiantil y Popular invita a los médicos venezolanos, a la persona que con su calor humano y profesionalismo, ha sabido ganarse el aprecio de la sociedad, a unirse y participar en esta lucha, en la protesta y manifestación democrática y pacífica que estamos librando para el rescate de la libertad y la democracia, por la seguridad ciudadana, por el respeto a la condición humana, por el futuro de la juventud, por la seguridad alimentaria de las familias, por el derecho a servicios de salud de calidad, por educación para todos, sin exclusiones y sin imposición de ideologías trasnochadas.

Entiende el gremio médico, al igual que todos los colegios profesionales, las amas de casa, la juventud, los trabajadores y la gran masa del común de venezolanos, que el régimen se quitó la máscara y sobre Venezuela se ciernen sombrías perspectivas. El régimen autoritario cada vez estrecha el cerco, cierra, una a una, las vías democráticas y engaña con llamados al diálogo, a la vez que ordena a las fuerzas de seguridad y los paramilitares motorizados a arremeter brutalmente contra los estudiantes y vecinos que están en manifestaciones pacíficas y constitucionales. Este es el modo como el régimen cierra los cauces al entendimiento y la paz.

Insiste el mandatario ilegítimo con sonsonete de tango arrabalero en la inminencia de un golpe de Estado, en una guerra económica inducida por el imperialismo y la derecha desestabilizadora, y habla tartajeante expresando que al hacer la guerra al mismo tiempo está construyendo la paz, orina, indudablemente, fuera del perol.  Porque una cosa son los cuestionamientos que hacen funcionarios del Departamento de Estado y presidentes de países latinoamericanos y de Europa al régimen, sobre todo en lo atinente a la violación de los derechos humanos y restricciones de la libertad, y otra, la segura presencia de marines desembarcando en nuestras playas.

Todo esto tiene un parapeto. Esta engañifa obedece a una estrategia para ocultar el fracaso estruendoso del gobierno y esconder sus más connotadas aberraciones: autoritarismo, ineficacia, inflación, corrupción, desempleo, hambre, miseria y una economía estancada, pese al ingreso de una gigantesca masa monetaria en dólares.

El pueblo venezolano se siente humillado y ofendido. Como en la novela de Fidor Dostoievski, en la que los siervos de la gleba agonizaban de penurias y malos tratos ocasionados por un zar despiadado, así los estudiantes que se atrevieron a marchar y a protestar exigiendo democracia, libertad, derechos a expresarse y a disentir, fueron humillados y ofendidos, y muchos de ellos fueron a parar a la cárcel sin fórmula de juicio. El poder se extrema en demasía. Son15 años en los cuales el pueblo venezolano ha sido permanentemente humillado y ofendido.

El pueblo se siente ahogado por la humillación y la ofensa. Rasguña el aire para disolver capas de humillación, para abrir troneras que dejen escapar a la ofensa. Pero el pueblo y su juventud ya no están agachando la cabeza y doblando la cerviz, ya no guarda silencio, ahora ese otrora silencio sumiso está estallando en cólera contenida, así se aviven los palos.

La Junta Patriótica Estudiantil y Popular reitera su mensaje de felicitación y reconocimiento a todos los médicos venezolanos en la celebración de su día. De igual modo, insistimos en nuestro llamado democrático a todos los profesionales de la medicina a incorporarse al esfuerzo de velar por el respeto y cuidado no sólo de la salud del colectivo en todas sus formas, sino también por la salud democrática del país y su bienestar económico.

Sean merecedores de este día, siendo dignos herederos del sabio maestro y médico José María Vargas, para honra y gloria de todos los venezolanos.

Libertad o nada

JPEP

@jpep2014

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba