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La variable irracional que omiten los pronósticos electorales

Por Juan Carlos Sosa Azpurua (@jcsosazpurua)

Muchas personas se me han acercado para preguntarme qué pienso que ocurrirá el domingo. Aprovecho un intercambio reciente que tuve con una persona muy querida, para darles mi respuesta, que mantendrá el tono informal de la conversación de marras.

Es casi unánime la opinión de que, ante la realidad de las encuestas, el régimen no se atreverá a realizar un fraude completo, ya que sería descarado y prendería todas las alarmas de la comunidad internacional.  La consecuencia de esta premisa es que el régimen otorgaría la mayoría simple a la MUD.

Esta conclusión es buena desde el punto de vista académico formal, pero no toma en consideración un pequeño detalle que hace toda la diferencia. Es plausible que el régimen considere que ceder en este momento un símbolo de poder tan importante como la AN no es conveniente para la consolidación de su proceso revolucionario; además ceder la mayoría simple sería abrir una caja de Pandora que podría facilitar la revocatoria del mandato de Maduro.

Los circuitos electorales están distribuidos de forma irracional y lo que dicen las encuestas no se traduce necesariamente en lo que ocurre a partir de la configuración de los circuitos en cuestión y los resultados que de allí puedan derivarse, incluyendo por supuesto a los millones de fantasmas que votan en donde el régimen considere oportuno.

Al régimen le tiene sin cuidado lo que piense la comunidad internacional; de hecho, le gusta retarla y contradecirla como forma de antagonizar con la civilización occidental; prueba de ello es el juicio a López y las declaraciones de Maduro respecto a Lorenzo Mendoza y los ejecutivos de Heinz.

El régimen ha cerrado filas con los regímenes fundamentalistas islámicos, además con naciones como Rusia, China y Corea del Norte; tiene controladas rutas importantes de narcotráfico y vende petróleo suficiente para mantener su burocracia y el canal de prebendas populistas que le garantiza seguidores ciegos. El aislamiento no es algo que le moleste, al contrario, lo fomenta como política de Estado.

Hacer el fraude completo además serviría para medir hasta dónde llega la capacidad de protesta de la sociedad civil – algo que puede neutralizar fácilmente –  y también le sirve para detectar cualquier movida sospechosa dentro de los cuarteles, para terminar de depurarlos.  Hacer el fraude completo también le permitiría desmoralizar cruelmente a la clase media y provocar otra ola de exilio, que debilitaría hasta el pellejo toda capacidad de lucha en su contra. El nivel de desprecio a las formas y usos debidos es absoluto, y están dispuestos a atravesar la línea del no retorno para profundizar los efectos letales de su revolución.

Los análisis electorales se han limitado al terreno de lo racional, pero hay que estar preparado para un escenario completamente irracional, y es allí donde el régimen se mueve como pez en el agua.  Lo estratégico es tal como se deduce de la lógica, conceder la mayoría simple es lo que le conviene al régimen (escenario del referéndum 2007), y esto a mi criterio sería letal para el país (como lo fue en 2007), ya que sembraría confianza en el camino electoral para futuras contiendas mucho más importantes y donde el régimen no cederá (caso reelección indefinida de 2008); y le daría un baño democrático importante a esta tiranía, haciendo imposible su derrota comicial en un futuro cercano (Inventaría nuevas misiones – tipo lo que hizo en 2004 – y cualquier otro recurso virtual que justifique un cambio de tendencias con la vista puesta en potencial referéndum revocatorio y elecciones presidenciales). Pero eso no necesariamente es lo que necesita el régimen en el presente para mantener cohesionado a su universo de aliados, su mundo interno y los conflictos privados que allí ocurren. En este contexto, el régimen tiene la necesidad de demostrar total dominio y fuerza, cohesión incuestionable. Me parece que esto incrementa considerablemente las probabilidades de un fraude completo, donde ni siquiera la mayoría simple se le conceda a la MUD. En todo caso, dentro de muy poco lo sabremos.

Me atrevo a pronosticar un 55% de probabilidades de un fraude total, donde ni siquiera se conceda la mayoría simple a la MUD…

… Ya estará en manos de los votantes seguir legitimando esta pesadilla o trascender a los partidos y exigir la verdad, algo que hace mucho tiempo no prevalece en nuestro trágico país. En cualquier escenario, se avecinan tiempos duros, de una dureza implacable. Solo queda encontrar la fuerza para resistirlos y superarlos, un reto olímpico.

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