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Redes sociales

Para los socialistas el fusil abastece

Por @rafaelvalera96 de @VFutura

“Es una ilusión esperar que el despotismo esté del lado de las buenas causas.”

–Ludwig v. Mises

De lo único que puede abastecer Padrino López en el poder es de más balas y mayor control. Todos sabemos esto, pero la MUD no se limita a su tibieza política de cómplice; ahora explícitamente apoya al chavismo y a la hinchada marcha del militarismo en el poder.

Si bien la corporación militar es parte clave en las coyunturas políticas de mayor impacto –en hechos donde la Libertad y el orden son sistemáticamente eliminados–; es inadmisible que crucen esa línea y dispongan de asuntos donde su competencia es inexistente.

Así articula el sentido común los límites de acción de un conglomerado de delicadas facultades. Pero los socialistas difieren de toda lógica y ven la acumulación de poder como algo benigno y beneficioso para todos.

En el caso venezolano, la mentalidad de caudillo ha estado presente por generaciones como “rasgo mental común”. Además, la inherente figura paternalista y tiránica de la izquierda ha jugado el papel determinante. Ambos han provocado un fenómeno exponenciado en el cual el individuo está de acuerdo con que alguien más lo domine.

¿Y qué ocurre cuando, a una relación déspota-lacayo se le suma un ismo de coerción, conflicto y odio? El resultado es axiomáticamente violento y devastador. Por tanto que los cambios estructurales del poder están en manos de seres belicosos y manipuladores –sin mencionar los desajustes conductuales que generan.

Por eso no se asombre cuando estos socialistas apoyen la idea de que los militares son los capaces de “abastecer” un país. Porque dentro de una ideología engendrada por la comodidad, la flojera, el resentimiento, la envidia y la conveniencia, el fusil abastece.

No se sorprenda, porque el socialismo aúpa la presencia armada; en cualquier forma y dirección… a cualquier velocidad –no es casualidad que tengamos de antecedentes la caída de Medina Angarita (influenciada por el aprismo venezolano, personificado en Betancourt), más tarde las guerrillas de los 60 y luego los infames orquestados del 89 y 92; extremidades que conformarían, a la postre, el cuerpo del chavismo.

Una ideología que en nuestro país ha estado hermanada con la acción militar, no ve Libertad ni dignidad alguna; sólo maneras de ejercer el mayor poder posible. Sino ¿Por qué cree que Ramos Allup afirmó estar dispuesto a “dialogar con Mandinga”, y días más tarde Tintori se abraza con Barreto y apoya a Padrino López?

Al final, en la MUD están convencidos de que en efecto el militar, en nuestro contexto, sí abastece. Pero de poder… para los escenarios próximos; porque ese es el pavimento “seguro” para hacerse con lo que les importa, el poder.

Donde está la ciega confianza al amo y a sus seguidores, la Libertad no existe.

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